El caso del pelotero Wander Franco es una especie de tómbola, entra en rezago y mora judicial.
Por Marcelo Peralta.
Hay quienes entienden que en el ámbito legal, un caso judicial que experimenta un excesivo y constante de aplazamientos técnicamente se denomina especie de litigación temeraria y de mala fe procesal.
Se entiende que cuando hay reenvíos, algunos supuestos provocados intencionalmente por una de las partes mediante el uso desmedido de incidentes, excusas injustificadas, la conducta se califica como litigación temeraria.
Los tribunales sancionan penal y disciplinariamente a abogados que utilizan estas tácticas dilatorias para obstruir el proceso y evitar que se dicte una resolución.
Desde la perspectiva de la administración del tribunal, la acumulación excesiva de reenvíos en que se alarga un proceso sin que se resuelva el fondo de la controversia se califica como mora judicial o rezago judicial.
Esto refleja una falta de celeridad procesal, llegando a la vulneración al plazo razonable, cuyo caso ha sido acumulado de reenvíos constantes y automáticos debido a diversos factores, entre cambio de abogados.
Este caso es tildado como desproporcionado ya que excede, alegadamente, el límite legal facultando la dilación indebida.
Esta vez, el tribunal que tiene a cargo el caso, lo ha fijado para el 22 de septiembre de 2026 la audiencia que ahora entra en apelación.
La defensa del pelotero busca revertir la declaración de culpabilidad, mientras el Ministerio Público procura que se le elimine el perdón judicial.
La Corte de Apelación de Puerto Plata fijó para el próximo martes 22 de septiembre de 2026 la audiencia para conocer los recursos de apelación interpuestos contra la sentencia emitida en el proceso judicial que involucra al pelotero de Grandes Ligas, Wander Samuel Franco Aybar.
Mientras que la defensa del beisbolista y el Ministerio Público recurrieron la decisión del Primer Tribunal Colegiado de la ciudada atlantica, que en un segundo juicio mantuvo la declaración de culpabilidad de Franco por abuso sexual y psicológico en perjuicio de una menor de edad, pero le concedió un perdón judicial que evitó que cumpliera una pena de prisión.
Recursos de apelación.
La defensa sostiene que no existen elementos probatorios suficientes para sustentar la declaración de culpabilidad contra el jugador, por lo que procura que sea revocada.
Mientras que el órgano acusador apeló el perdón judicial otorgado al pelotero, al considerar que esta figura no resulta aplicable a un caso de abuso infantil.
En el segundo juicio, jueces determinaron que Franco habría sido una víctima colateral de las actuaciones de la madre de la víctima, argumento que incidió en la decisión de concederle el perdón judicial.
La decisión recurrida constituye la segunda sentencia emitida en el proceso.
Sentencias previas.
En el primer juicio de fondo, Wander Franco fue condenado a dos años de prisión suspendida bajo condiciones.
No obstante, el fallo fue anulado por la Corte de Apelación, que ordenó un nuevo juicio.
En la nueva sentencia, el tribunal volvió a declarar culpable al pelotero por abuso sexual y psicológico contra la menor, pero decidió eximirlo del cumplimiento de una pena de prisión.
Este mismo proceso, el tribunal condenó a la madre de la menor de edad, Martha Vanessa Chevalier, a 10 años de prisión.
Las partes fueron convocadas para dar inicio a esta nueva etapa del juicio a partir de las 9:00 de la mañana.
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