Sepultado este viernes en Cotuí el barbero que se ahogó en un río de Estados Unidos.

El cuerpo de Carlos Manuel Gil Reyes, nativo de aquí fue traído al país, velado en la funeraria de Villa la Mata y sepultado mediante muestras de dolor.

Por Marcelo Peralta

Las Matas, Cotui, R.D.-El fallecimiento de un ser querido constituye una de las experiencias más devastadoras y profundas por las que puede atravesar el ser humano.

Es un proceso de duelo complejo que no sigue reglas fijas ni un tiempo determinado, es completamente natural sentir una amplia gama de emociones para sobrellevar el dolor y considerar las emociones.

Provoca llorar, sentir enojo, confusión, vacío profundo, reacciones normales ante la pérdida, compartir sentimientos con amigos, familiares, personas de confianza y para procesar el dolor.

Estas manifestaciones de dolor se evidenciaron en la funeraria de Villa la Mata, municipio de Cotuí, provincia Juan Sánchez Ramirez en el Cibao Oriental cuando el cuerpo del barbero Carlos Manuel Gil Reyes, nativo de aquí era velado y sepultado.

Gil Reyes, apreciado y valorado, quien desapareció el 5 de junio de 2026, mientras compartía con un grupo de amigos en un paseo en embarcaciones por el río Delaware en Estados Unidos.

Carlos Manuel Gil Reyes desapareció durante la madrugada del pasado 5 de junio de 2026, mientras se encontraba compartiendo con un grupo de amigos durante un paseo en embarcaciones por el río Delaware en Estados Unidos.

Detallan que Gi Reyes entró al agua para nadar junto a otra personas, en el trayecto, habría presentado dificultades para continuar.

Después su cuerpo fue localizado en una zona del río en Nueva Jersey, identificado, confirmándose el trágico desenlace de una desaparición que mantuvo en angustia y desesperación a sus familiares, cuyo cadáver fue repatriado a República Dominicana.

La muerte causó gran pesar en Villa La Mata y Cotuí, comunidad donde era conocido y permanecen parte de sus raíces familiares, tragedia que generó consternación en Filadelfia, donde se desempeñaba como barbero y había logrado ganarse el cariño de clientes, compañeros y amigos.

Entre lágrimas, profundo dolor y emotivas escenas, familiares, amigos y allegados dieron el último adiós.

El dolor se hizo evidente tras el sepelio, donde decenas de personas acompañaron a sus familiares hasta su última morada, entre abrazos, llantos, oraciones y recuerdos marcaron su despedida final.

El barbero dominicano era padre y, según los testimonios y expresiones públicas de quienes lo conocieron, sus hijas representaban una parte fundamental de la vida de aquellos seres queridos.

Horas antes, su cuerpo había sido recibido por familiares en el Aeropuerto Internacional del Cibao, en Santiago, al ser trasladado desde Estados Unidos.

Familiares lo llevaron a la Funeraria Municipal de Villa La Mata, donde amigos, vecinos y conocidos acudieron para despedirse.

Este viernes, el recorrido hacia el cementerio estuvo marcado por el dolor de una familia que tuvo que enfrentar el momento de la despedida definitiva.

Decenas de personas acompañaron el cortejo fúnebre para brindar apoyo y solidaridad a sus seres queridos.

Comentarios

Entradas populares