El sacerdote Matthew Gonzalez es hijo de madre dominicana quien ocupa la rectoría de la Basílica Sagrado Corazón en Nueva Jersey.

Su padre es el diácono German Gonzalez, quienes celebran la misa juntos en la iglesia de San Bartolomé en Scotch Plains, Nueva Jersey.
Por Marcelo Peralta y Ronny Ortega.

Nueva Jersey,. EE.UU.- El sacerdote Matthew Gonzalez, hijo de madre dominicana y de padre colombiano ha sido nombrado rector de la Cathedral Basilica of the Sacred Heart en Newark asumió la rectoría de la Basílica Sagrado Corazón, situada en Nueva Jersey.

Tiene en las funciones de vicario parroquial al reverendo John Barno; a los diáconos permanentes a Andrew Golden; Thomas Debenedictis y a Cesar Monge.

También colaboran sacerdotes vinculados a la curia arzobispal, secretarios del arzobispo, invitados especiales para celebraciones litúrgicas y misas en distintos idiomas.
Con este nuevo cargo, Gonzalez dejará la conducción directa de un grupo de jóvenes que había formado hace un año que está en manos de líderes laicos y con el brío de fundar una nueva rama en su futura parroquia.

Gonzalez creó Sons of Thunder para que pueda extenderse a otras comunidades y convertirse en un movimiento de renovada identidad cristiana para jóvenes.

Hace poco más de un año, el sacerdote Matthew Gonzalez, de la arquidiócesis de Newark, inició en su parroquia un grupo destinado a muchachos de 8 a 12 grado llamado Sons of Thunder, es un club que enseña a jóvenes a ser hombres católicos.

El sacerdote afirma que el propósito no es únicamente promover vocaciones sacerdotales, sino formar hombres auténticamente católicos, capaces de vivir como hijos de Dios y aspirar a la grandeza para la cual fueron creados.

Un sacerdote de Nueva Jersey, el sacerdote Matthew Gonzalez, ha impulsado un grupo juvenil para muchachos de secundaria, con la vocación religiosa y la auténtica masculinidad cristiana como norte.
A través de oración, formación, fraternidad, buscan ayudar a adolescentes y jóvenes a descubrir su identidad en Cristo y discernir un posible llamado al sacerdocio.

Según explica, si al finalizar cada etapa estos muchachos se van sabiendo que son amados por Dios y llamados a la santidad, la misión de Sons of Thunder queda cumplida.

Ni «deconstruidos» ni afeminados, sino que trabajamos hacia la auténtica masculinidad cristiana.

Formó un club que enseña a jóvenes a ser hombres católicos
Un sacerdote de Nueva Jersey ha impulsado un grupo juvenil para muchachos de secundaria, con la vocación religiosa y la auténtica masculinidad cristiana como norte.

A través de oración, formación, fraternidad, buscan ayudar a chicos a descubrir su identidad en Cristo y discernir un posible llamado al sacerdocio.

La idea tomó forma cuando un grupo de jóvenes de la parroquia asistió al campamento de verano Quo Vadis, centrado en la verdadera masculinidad cristiana.

Los muchachos regresaron deseosos de continuar ese camino espiritual, inquietud que encendió la chispa para fundar a Sons of Thunder.

El grupo se reúne una vez al mes en la iglesia de St. Bartholomew, en Scotch Plains, Nueva Jersey.

En cada reunión, un joven preside la oración vespertina y otro proclama las lecturas.

Después visualizan un episodio de la serie “Into the Breach”, centrada en la masculinidad auténtica y participan en un diálogo fraterno.

Inculcan principios claros a «Los chicos que piensan en sí mismos. Los hombres piensan en los demás».

El objetivo es que cada joven aprenda a identificarse con Cristo como modelo supremo de hombre verdadero.

Los pilares del grupo son oración, formación de fe y fraternidad.
El lema «Oramos, aprendemos y construimos juntos la hermandad», explican sus integrantes.

Además de la formación espiritual, realizan servicios comunitarios limpiando playas, ofreciendo apoyo a bancos de alimentos y dando asistencia a comunidades religiosas.

Estas obras buscan enseñarles que la verdadera masculinidad cristiana se expresa en la responsabilidad, sacrificio y servicio al prójimo.

Sons of Thunder, expresa el sacerdote Matthew Gonzalez, también ofrece contacto con la vida del seminario, ayudando a jóvenes a discernir si Dios los llama al sacerdocio.

Aunque no todos sienten vocación sacerdotal, algunos reconocen que el grupo les ha fortalecido la fe, enseñado a vivir la virtud y dar un sentido más claro de misión.

Comentarios

Entradas populares