Murió en Sabaneta, provincia Santiago Rodríguez a los 101 años la maestra señorita Brígida Thomas Gonel.

Señorita Brígida Thpomas Gonell autora de sentimientos y de palabras que siempre quedarán cortas para lo que hizo por la educación y el pueblo de Sabaneta en diferentes ámbitos. De los actos religiosos y funerarios no hay detalles.


Por Marcelo Peralta

Sabaneta, Santiago Rodriguez, R.D.-De corazón noble, leal, capaz, atenta, servicial, solidaria con quienes sufren, a los que apoyó, orientó y sabía reconocer los méritos de sus semejantes.

Brigida Thomas Gonell fue una educadora de vocación, religiosa de nacimiento, poseedora de alma sencilla, dotada de energía, pureza y riqueza humana en su interior para dedicarse a los necesitados.
Fue maestra consagrada que por décadas en el colegio parroquial San Ignacio de Loyola en el municipio Sabaneta, donde enseñó a cientos de niños, niñas, jóvenes y adolescentes.

Los achaques propios de su edad la obligaron a postrarse en casa situada en la calle Pedro Thomas, marcada con el número 25 en las periferias del parque Juan Rosado Capellan y del Colegio San Ignacio de Loyola del cual fue cofundadora y pilar fundamental en su existencia.


Nació el día 19 de agosto del año 1925.

Hija de don Jesús María Thomas y Doña Aminta Gonell.

Sus estudios intermedios los realizó en la escuela que estaba en el caserón, ubicada en la esquina de las calles San Ignacio y General Gregorio Luperon.

La escuela estaba dirigida por la insigne maestra doña Matilde Joaquín que funcionaba en el verano del año 1942.

Recientemente cumplió 101 años de edad, rodeada de familiares, amigas, maestras, maestros, allegados y relacionados.

Era una persona que no se sobreestimaba, consejera, respetada, agradecida y querida en la sociedad.

Valorada por jóvenes, adultos y poseedora de dignidad.

Reconocida, consagrada formadora de niños, niñas, adolescentes y jóvenes en el colegio San Ignacio de Loyola que era administrado por la iglesia católica.

Admirada y valorada por maestros, amigos, personal del Colegio parroquial San Ignacio de Loyola donde formó a centenares de estudiantes.

Thomas Gonell, era de las personas que no cultivaba nada negativo en el corazón, llena de nobleza y solidaria con las “personas lastimadas”.

Persona alegre, sincera, consejera, veraz, protegía y orientaba a sus alumnos con actitudes justas apegada y apegada a la verdad.

Valiente, porque defendia lo justo sin tener miedo y tampoco esperar nada a cambio.

De corazón fuerte y generoso para aspirar por los altos ideales y confiada en cumplir su misión en la tierra.

Siempre cultivó méritos como ciudadana, religiosa y maestra.

En sus tareas como maestra intenta actuar de manera correcta, con sentido de justicia, no tenía intenciones malignas ocultas y procura no dañar a nadie.

En caso de legítima defensa, procuraba ser lo más auténtica posible.

Con energía y riqueza interior dedicaba tiempo suficiente a los demás, apoyaba a resolver necesidades perentorias ajenas, descuidando las propias hacia un segundo plano.

Como ser humano poseía cualidades innatas y un alma noble tratando a las personas de su entorno ha alcanzar las metas anheladas con respeto, valor y dignidad.

Cultivaba en el corazón el deseo de lucha, avances, progreso colectivo, desarrollo de buena convivencia humana.

Fue sensible al dolor ajeno, solidaria con las personas, temerosa a las humillaciones, auxiliaba a mujeres y hombres lastimados.

Fue una persona de alma generosa, capaz de desprenderse de algo material e ir a ayudar al prójimo.

De alma creíble, sociable, promoviendo el progreso sin cálculos a devoluciones personales y materiales.

Siendo joven asistió a una escuela que estaba donde hoy se halla el mercado municipal.

Su primera maestra fue doña Patria Dechamps.

Ingresó a la congregación “Hijas de María” como presidenta en el mes de agosto de 1955, siendo párroco el presbítero Juan Horrach.

Transcurrido en el año 1958, siguiendo su apostolado de ser catequista, se trasalda a la ciudad de Dajabón en la zona limítrofe con Haití a seguir la obra del Señor.

Allí, trabajó con niños de escasos recursos en el “Colegio La Altagracia”, dándole formación católica y alimentos en una enramada.

Regresó a su ciudad natal Sabaneta, Santiago Rodriguez y junto al Padre Jaime Amengual Real, ingresando a impartir clases en el Colegio Parroquial San Ignacio de Loyola, el 18 de noviembre de 1963, llegando a ser maestra y directora.

Laboró un largo tiempo con los scouts, siendo la fundadora de la primera manada de lobatos que estaban en Sabaneta.

Brígida Thomas Gonell, estudió magisterio en Santiago, matriculada en el Emilio PrudHomme graduándose de maestra normal el 7 de febrero del año 1977.

Se retira del colegio Parroquial y del magisterio en el año 1989, para seguir sirviendo a su iglesia como sacristana.

Junto a la señorita Antonia –Nena- Sosa Abreu, ya fallecida, eran miembras del “Instituto Secular Alianza en Jesús por María”.

Paz al alma de Brígida Thomas Gonell.

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