El alcalde de Dajabón, Santiago Riveron, encendió la antorcha tildando a los haitianos de ineptos.
Por Marcelo Peralta
Dajabón, R.D.-El alcaldede oficialista Santiago Riveron en Dajabon, Republica Dominicana se ha medito en la costumbre y choques culturales de los haitianos, sin percibir la diferencia de etiqueta y una violación de derechos individuales.
En conversación telefónica, Riverón habló sobre la presencia de haitianos en el país y respondió: “los haitianos solo sirven para recoger basura”.
El administrador de la ciudad de Dajabón, cerquita de Haití separado solo por el río El Masacre, indicó que le tiene temor a los haitianos por la costumbre y su cultura.
No obstante, la máxima autoridad municipal al entender no conocer las normas locales permite convivir con prudencia sin caer en el rechazo automático de lo que resulta extraño.
Tampoco tiene conciencia de lo que es una cultura diferente a otra que no justifica aceptar prácticas y costumbres de personas de un origen geográfico y continental con una identidad cultural que abarca enormes idiomas y rasgos físicos africanos.
Es entendible que para el alcalde Santiago Riverón que los derechos humanos universales están por encima de cualquier relativismo cultural absoluto.
Admitió hoy tener desconfianza y menosprecio a los haitianos, bajo el pretexto que la única función que pueden realizar es recoger basura, comer gente y hasta desconfía de alimentos preparados por ellos.
Riverón, alcalde en Dajabón, zona limítrofe donde diariamente entran miles de hombres, mujeres, niños, adolescentes, jóvenes, adultos a vender y comprar alimentos, generó nuevas críticas, ratificando que “solo sirven para recoger basura” y cuestionar las actividades que realizan en República Dominicana.
Ante la reacción de quienes participaban en la conversación, que le preguntaron si estaba diciendo que esa era la única actividad que realizaban, insistió: “Para eso es lo único que sirven los haitianos”.
El alcalde agregó que rechaza que República Dominicana pueda convertirse en Haití y afirmó: “Tenemos incertidumbre de que la patria de Juan Pablo Duarte se pueda convertir en Haití, porque sus habitantes se comen uno con otro”.
Pero las declaraciones no quedaron en el tema migratorio y laboral.
La autoridad municipal que lleva dos periódicos en el cargo 2020-2024, aseguró que no confía en ciudadanos haitianos para preparar sus alimentos.
“Yo no tengo confianza de haitianos para mi comida”.
Al explicar su posición, relató que cuando llega a un restaurante verifica si hay mujeres haitianas trabajando en la cocina y, si las hay prefiere marcharse. “Cuando voy a restaurantes, lo primero que me paro y que chequeo. A ver, si hay haitianas cocinando ahí adentro, me voy por ahí mismo”.
La conversación derivó hacia supuestas creencias y prácticas atribuidas por Riverón a los haitianos.
Al ser preguntado sobre el llamado “alcajé”, respondió que se trataba de: “Creencias diabólicas que traen desde esa selva desde África”.
Afirmó que los haitianos realizan “pactos raros” y llegó a decir: “Y comen gente también”.
Ante la reacción de sorpresa de su interlocutor, agregó: “Y se comen uno con otro” que otra cosa no harán.
Riverón dirige el gobierno municipal de Dajabón, una de las provincias fronterizas con Haití, cerró el intercambio rechazando que su seguridad dependa de la protección que mantiene a su alrededor. “La seguridad más grande mía es la de Dios”.
Nota
El río Dajabón se llama "Masacre" debido a los antiguos enfrentamientos, muertes ocurridos en sus orillas entre bucaneros franceses, colonos españoles en los siglos XVI y XVII por el control del territorio.
Existe la creencia popular de que el nombre proviene de la matanza de haitianos ordenada por el dictador Rafael Leónidas Trujillo en 1937 y la llamada "Masacre del Perejil".
Sin embargo, esto es falso, ya que el nombre ya figuraba oficialmente en tratados fronterizos previos, como el acuerdo de delimitación de 1929.
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