Dos civiles condenados a 80 años de carcel y un capitan de la FARD a 30 por el asesinato de un segundo teniente de la Fuerza Aérea.
El segundo teniente de la Fuerza Aérea, Bienvenido Reyes Chalas, asesinado a tiros.
Por decisión de los jueces Julio A. de los Santos Morla, Yuri Cuevas de la Cruz y Ana Miledys Taveras determinaron Herrera y Antonio Rojas deberán cumplir su condena en el Centro de Corrección y Rehabilitación Las Parras.
En el caso del capitán Pérez Camacho, cumplirá la pena en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres.
Santo Doingo Este, R.D.-El Segundo Tribunal Colegiado en Santo Domingo Este condenó a dos civiles a 80 de cárcel y a un capitán de la Fuerza Aérea impuso 30 años, quienes asesinaron en Hainamosa en Santo Domingo al segundo teniente de la Fuerza Aérea, Bienvenido Reyes Chalas.
Stiven Herrera (Wilito y/o Moto Loco) tiene 40 años de carcel en el lomo y Yeuri Antonio Rojas (Tommy, Jhon y /o Jhonci el Mecánico, también 40; mientras que al capitán de la FARD, Fraulin Gabriel Pérez Camacho, participante en el crimen, los jueces le regalaron 30 años en la chirona.
El Ministerio Público, representado por los fiscales Francisco Vinicio y Ana Basora, demostró al tribunal la responsabilidad penal de estos procesados violadores de los artículos 265, 266, 295, 304, 379, 383 y 386 del Código Penal.
Estos artículos castigan delitos de la asociación de malhechores, homicidio voluntario y el robo agravado.
Violaron las disposiciones de los artículos 66 y 67 de la Ley 631-16, para el Control y Regulación de Armas, Municiones y Materiales Relacionados.
El expediente, instrumentado por la fiscal investigadora Ivette Mateo, señala que los hechos ocurrieron la madrugada del lunes 16 de diciembre del 2024, en la calle Tercera, del sector Hainamosa, cuando Reyes Chalas compartía en un juego de dominó, en compañía de amigos.
Revela que dos de los procesados, de nombres Yeury Antonio Rojas y Stiven Herrera, en compañía de El Gordo, quien está prófugo, se presentaron al lugar en una moto y al notar su presencia Reyes Chalas intentó tomar su arma de reglamento para defenderse, lo que aprovechó Antonio Rojas para realizarle, logrando impactar en el hemitórax al oficial, herida que terminó causándole la muerte.
Con la víctima en estado agónico, Antonio Rojas lo despojó de su arma de reglamento y de una cadena, mientras el encartado Herrera y El Gordo lo esperaban, hechos que quedaron captados en cámaras de seguridad del lugar.
En la investigación, realizada por el Ministerio Público, en coordinación con el Departamento de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología de la Policía, se determinó que andaban en una Toyota Land Cruiser, color blanco, placa número G240236, registrada a nombre del conscripto de la Fuerza Aérea, Odailyn Ezequiel Santana Encarnación, quien prestó el vehículo a su supervisor Fraulin Gabriel Pérez Camacho.
El vehículo fue captado pasando minutos antes por el lugar donde estaba el hoy occiso conducido por el capitán Pérez Camacho, desmontándose Antonio Rojas y Herrera, para abordar la motocicleta que conducía El Gordo, en la que utilizaron para desplazarse y cometer el asesinato.
Al momento del arresto, a Herrera le fue ocupada el arma de fuego, tipo pistola, marca Taurus, calibre 9 milímetros, serie TER21429, con su cargador y 14 cápsulas.
El arma la portaba de manera irregular que al ser depurada había sido robada en San Pedro de Macorís.
Al ser entrevistado, en presencia de su abogado, Herrera admitió los hechos, ubicándose como la persona que se visualiza en videos, como el que va en el medio de la motocicleta que intercepta al occiso, portando un arma de fuego, indicando que fue contactado por Pérez Camacho para cometer el hecho.
El Ministerio Público demostró que Antonio Rojas actuó como el autor material del disparo que provocó la muerte al oficial para despojarlo de su arma de reglamento y una cadena de oro, y Stiven Herrera, como participante en el asalto.
Al momento de ser depurado, Pérez Camacho figura con un proceso de robo en el año 2022, por el cual hasta el momento está en investigación.
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