Prisión por 18 meses a miembro de red que extorsionaba, chantajeaba y a estafaba a residentes en EE.UU.

Cae otro a prisión por 18 meses a miembro de red que extorsionaba, chantajeaba y a estafaba a residentes en EE.UU apresado en la operacion XL526. Fue la jueza Wendy Tavárez, de la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Santiago que impuso la medida de coerción.

Por Marcelo Peralta

Santiago, R.D.-A 18 meses de cárcel mandó el sistema judicial en Santiago a otro miembro de red que estafaba y extorsionaba apresado en la Operación XL526 a pensionados en Estados Unidos.

Argenis Natanael Peña Cabrera, enfrenta cargos por lavado de activos provenientes de delitos de alta tecnología, actividad que le permitió generar recursos que luego colocaba en el sistema financiero.

Según la acusación, Peña Cabrera con esas acciones delictivas adquirió bienes suntuosos, casas, vehículos de alta gama, prendas de alto valor en el mercado, los cuales no puede justificar ante investigadores.

La Dirección General de Persecución y la Fiscalía de Santiago sometieron a los imputados a la justicia.

Solicitaron que el proceso fuera declarado complejo por la pluralidad de imputados y de víctimas, además por tratarse de una red del crimen organizado dedicada.

El Ministerio Público da calificación jurídica provisional de violación a los artículos 265, 266 y 405 del Código Penal.

Asimismo violar artículos 14, 15 y 16 de la ley número 53-07 sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología.

Enumera la ley número 631-16 para el Control y Regulación de Armas, Municiones y Materiales Relacionados.

Además los artículos 3 y 4 de la ley número 155-17 contra el Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo.

Se vincula al lavado de activos, por lo que se necesita tiempo suficiente para profundizar la investigación, conforme a lo establecido en el Código Procesal Penal Dominicano.

La investigación confirmó que el procesado adquirió y utilizó dinero proveniente de sus actividades ilícitas de crímenes y delitos de alta tecnología.

Para ocultar el origen ilícito del dinero inició un proceso de colocación mediante transferencias bancarias, transporte de dinero en efectivo para estratificar, convertirlos en bienes y derechos adquiridos.

De esa manera, el imputado buscaba poseer, transferir, ocultar, encubrir la verdadera naturaleza, origen, ubicación y propiedad de los bienes, derechos adquiridos con actividades ilegales.

Peña Cabrera empezó a registrar movimientos no acordes con su perfil económico en el que se resalta la recepción de dólares americanos por medio de remesas y divisas cuyo origen no se corresponde con ningún tipo de actividad económica lícita, relevante en el ámbito financiero y laboral.

Por el caso son procesados Carla Pérez, Oscar Manuel Ramos Pichardo (Nilson), Keila Ventura Peña, Yeudy Ventura Sosa (el Pollo), Carlos José Parra Lantigua, Eliardo Peña Almonte, Renso Darío González Almonte, Josiel Pichardo Cabrera.

También, Walinton Ariel Sosa Almonte, Moisés David Pichardo Aracena, Pedro Antonio Pichardo Paulino (Pedro Navaja), Yusmery Altagracia Cabrera.

Igualmente, Julio Antonio Peralta Del Rosario y Danny Rafael Lagual Ferreira, quienes cumplen distintas medidas de coerción.

El expediente está sustentado con más de 700 elementos probatorios.

La Operación XL526, ejecutada el pasado 2 de junio contra la estructura criminal, la encabezó un grupo de 35 fiscales que practicaron 28 allanamientos en Santiago y Puerto Plata.
Varias personas también fueron arrestadas con fines de investigación.

Las acciones contaron con la colaboración de la Dirección de Área de Investigación de Crimen Organizado, y el Departamento Especial de Investigación de Delitos Trasnacionales (Deidet), de la Policía; la Dirección Central de Prevención de la Policía y la Fuerza de Tarea contra el Crimen Organizado.

Los miembros de la red atacada se dedicaban, de manera sistemática y organizada, a la comisión de estafas, chantajes y obtención ilícita de fondos desde República Dominicana. Hasta el momento han sido identificadas al menos 18 víctimas.

Mediante sus acciones fraudulentas, la organización criminal recababa fondos para proceder a la transferencia, ocultamiento y blanqueo de los capitales, con la finalidad de darles apariencia de legalidad en sus maniobras de ocultamiento a las autoridades.

Distintas pruebas testimoniales, periciales y documentales vinculan a los imputados con la comisión de crímenes y delitos de alta tecnología, asociación de malhechores, estafa, extorsión, chantaje, obtención ilícita de fondos, enriquecimiento ilícito, lavado de activos, distribución de sustancias controladas y el uso de armas de fuego.

La organización del crimen organizado de carácter internacional, tenía como base operativa el municipio Jacagua, provincia de Santiago.

Los integrantes de la red se apoyaban en su dominio del idioma inglés y utilizaban herramientas tecnológicas para la ejecución de sus actividades ilícitas.

El modus operandi consistía en la captación de víctimas a través de anuncios publicitarios, para posteriormente someterlas a extorsión y chantaje.

Los imputados, usando medios tecnológicos, se hacían pasar por supuestos miembros de organizaciones criminales, tales como: el denominado “Cartel de Sinaloa”, con el propósito de asustar e intimidar a las víctimas que exigían la entrega de dinero y a las que enviaban imágenes de crímenes horrendos como una forma de amenaza.

Los fondos así obtenidos eran posteriormente canalizados mediante diversos mecanismos de movilización, incluyendo el uso de criptomonedas -como el Bitcoin, transferencias electrónicas, transferencias espejo, depósitos a través de empresas remesadoras y plataformas de pago.

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