León XIV ruge contra traficantes de personas, pidió detenerse y se conviertan.


Por primera vez en este viaje a España, que concluye este viernes, León XIV alzó la voz con inusitada firmeza.


Lo hizo al arremeter contra los mercaderes de personas: los que cobran cifras estratosféricas por facilitar el cruce del océano a los inmigrantes y aquellos que los esclavizan sin piedad.


“Por cada vida perdida, cada familia engañada, cada cuerpo sometido, cada mujer amenazada, cada trabajador explotado habrán de comparecer ante la justicia divina”, manifestó.


Recibe las principales noticias de ACI Prensa por WhatsApp y Telegram


Cada vez es más difícil ver noticias católicas en las redes sociales. Suscríbete a nuestros canales gratuitos hoy.


“Rompan esas cadenas y liberen a quienes tienen bajo dominio. Devuelvan lo arrebatado y reparen cuanto puedan”, exclamó en uno de los discursos más potentes del viaje.


En un grito que evocó el que profirió el Papa Francisco a los mafiosos en 2014, clamó:”¡Deténganse. Conviértanse!”.


A ellos, a los traficantes que se lucran con el sufrimiento ajeno, también les dejó abierta la puerta del retorno a Dios: “Vuelvan mientras aún hay tiempo, porque la misericordia de Dios puede alcanzar incluso al pecador más endurecido, pero solo entra por la puerta estrecha de la verdad, la justicia y la conversión”.


Para no quedarse “encerrados para siempre en la condición de víctimas”


En esta última jornada, León XIV mantuvo un doble encuentro con la realidad migratoria, lo que revela hasta qué punto ha querido subrayar la importancia de este fenómeno.


En la plaza del Cristo de La Laguna, capital de Tenerife, con motivo del Encuentro con las Realidades de Integración de los Migrantes, y ante unas 4 mil personas, el Pontífice ofreció claves dirigidas a inmigrantes para que no queden “encerrados para siempre en la condición de víctimas”.


Comentarios

Entradas populares