Rio Yaque del Norte un estercolero
Esta situación se verifica sobre el puente del río Yaque del Norte en el municipio Castañuelas, provincia Montecristi región Noroeste
Por Marcelo Peralta Fotos cedidas por Jose Armando Toribio
Santiago, R.D.- A lo largo de sus 296 kilómetros de longitud desde su nacimiento en el nace en la Loma de la Pelona en la Cordillera Central, municipio de Jarabacoa, provincia La Vega, desembocando en el Mar Atlántico en Montecristi, el río Yaque del Norte es un estercolero debido a las toneladas de plásticos y desechos sólidos que acumulan sus aguas.
Este afluente es el más largo y principal curso fluvial de la República Dominicana, con una cuenca de 7,053 kilómetros cuadrados, aporta miles de millones a la agricultura, pecuaria, ganadería, impulsa el desarrollo industrial, canales de riego, acueductos, agua potable y produce 488 gigavatios de electricidad por año.
Posee datos claves, como su incidencia, la importancia a renglones de desarrollo, es el río más largo de República Dominicana y el segundo del archipiélago La Española.
Su caudal recibe agua de sus afluentes Jimenoa, Bao, Ámina, Mao, Guayubín y Maguaca, abastece a cerca de dos millones de personas, vacas lecheras, de cría, riega más de 200 mil hectáreas de arroz, banano, plantaciones de uva, sabila, yuca, maíz; genera energía, suple de agua las de presas de Tavera y Bao.
Es trascendental el impacto ambiental, a pesar de enfrentar demoledores retos por deforestación y agricultura desarrollada sin planificaciones ni criterios técnicos en su cuenca alta.
Este río es fundamental para el desarrollo socioeconómico de las regiones Cibao y Noroeste y el presidente de la República, doctor Joaquin Balaguer mediante el decreto 172-1995 declaró que el día nacional del 25 de julio está dedicado al río Yaque del Norte, con el objetivo de resaltar la importancia y promover la protección de la cuenca hidrográfica más extensa del país.
Provee agua a un pujante sector industrial, abastece mediante sistemas de riego los canales presidente Ulises Francisco Espaillat y Monsieur Bogaert, beneficia a más de 15 mil productores.
Esta cuenca alberga una diversidad biológica; posee bellezas naturales y condiciones ambientales atractivas para el desarrollo del ecoturismo.
A pesar de su importancia ecológica, económica y social, la capacidad de la cuenca del Yaque del Norte para proporcionar agua en cantidad suficiente y de manera estable ha ido disminuyendo con el paso de los años, debido a la degradación de la parte alta donde están las zonas de recarga hídrica.
La deforestación, prácticas inadecuadas de cultivos; ganadería, expansión urbanística donde en sus riberas se construyeron complejos habitacionales y asentamientos humanos que generan contaminación lanzando toneladas de desechos sólidos a las aguas.
Otro factor determinante es que debido a diversas causas ha sido reducida la cobertura forestal para que las aguas de las lluvias se infiltren en el suelo, proporcionando a los ríos y corrientes de aguas que permitan mantener caudales estables a lo largo de meses y el año.
La expansión de la frontera agrícola, el crecimiento poblacional y el industrial, mal uso del agua a nivel productivo y humano, que generan demandas y capacidad suficiente.
Se suma un importante problema respecto a la calidad en los cuerpos de agua en la cuenca; el agua servida a habitantes; deficiencias en el manejo y las capacidades de tratamiento de las aguas residuales, residuos sólidos; prácticas agrícolas; las industriales inadecuadas, provocan que las aguas estén contaminadas en gran parte de sus corrientes y cuerpos almacenados.
Los altos niveles de contaminación de las aguas tienen un fuerte impacto negativo en la salud de las personas: el medio ambiente, incrementando el costo de los procesos de potabilización y reduciendo la calidad de suelos bajo riego.
En la actualidad el hecho de restaurar y preservar la capacidad de la cuenca del Yaque del Norte, generar agua en cantidad suficiente, con calidad adecuada es un reto imperativo que no puede esperar ser asumido con responsabilidad y entusiasmo.
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