Cienfuegos asentamiento humano popular que hay intervenir desde el Estado inmediatamente.

Es un reasentamiento y relocalización humana esperan una mejor suerte estatal, que la gente llegó allí, construyó sin planes urbanísticos.

Por Marcelo Peralta



El barrio Cienfuegos, surgió por la destrucción de un incendio de 300 casuchas en el sector El Ejido, situado al norte de Santiago.


Esa tragedia ocurrió el 2 de agosto del año 1975 y Cienfuegos, su periferia están en emergencia y a la fecha se impone la transición urgente.


Cien de las familias afectadas lograron reubicarse de manera forzosa en un reasentamiento de emergencia en terrenos al noroeste de Santiago, prestado al Estado por el empresario Aney Munoz y activo dirigente del Partido Reformista que estaba en el poder.


Las casuchas en las que vivían los damnificados, construidas con cajas de cartón donadas por el empresario José -Poppy- Armando Bermudez-, dueño de la fábrica de licores Ron Bermúdez, que  está ubicada en el sector Pueblo Nuevo y de la Cervecería Vegana -Quisqueya-.

Cienfuegos, un barrio pobre, que tiene la particularidad de ser formado por habitantes que vinieron desde todas las provincias de República Dominicana y también de Haití, atraídos por la bonanza proporcionada por las fábricas textileras de la zona franca. 


Enorme cantidad de hombres y  mujeres se incorporaron a trabajar en industrias de la zona franca; mientras, otros, en cambio, lo hicieron buscando objetos vendibles en el vertedero Rafey que llegaban desde la ciudad de Santiago de los Caballeros.


A 50 años de historia, Cienfuegos, aunque su entorno ha sido elevado a distrito municipal, sigue al estilo de asentamiento urbano desordenado, caracterizado por carencias materiales, infraviviendas, algunas vetustas, con falta de servicios básicos, donde imperan las precariedades, niveles de violencia y exclusiones sociales.

Aquí hay organizaciones sin fines lucrativos que trabajan activamente en mejorar sus condiciones de vida de familias apiñadas en barrios marginales, quienes luchan por sobrevivir mediante iniciativas, emprendimiento, educación informal y esfuerzo comunitario. 


La pionera de esas organizaciones fue la Fundación Medio Ambiente y Desarrollo -FUNDAMBIENTE-, presidida por el licenciado Miguel Inoa, especialista en economía, planificación, medio ambiente y salud preventiva.


Introdujo en el año 1996, ante la precariedad y atraso en que vivía ese conglomerado de gente viva y sin alternativa, reclutó hombres y mujeres,  implementando programas esenciales que impactaron en lo humano, salud, social, educativo, formación, arrojando resultados tangibles, perecederos, manejo de desechos solidos, fumidaciones y saneamiento general.

FUNDAMBIENTE, capacitó hombres y mujeres como promotores de salud,  instaló laboratorio clínico y dental.


Puso en funcionamiento un centro de salud, ofreciendo consultas y medicamentos gratis a personas carentes de recursos económicos.


La fundación FUNDAMBIENTE preparó a decenas de jóvenes en computaciones, motivando que al graduarse daba facilidades de computadoras, ayudas económicas y equipos para instalar pequeños negocios de digitalización e impresión  contribuyendo al desarrollo personal y barrial.


Imparte cursos de costura, estética, donó harina para elaborar,  procesar quipes, pastelitos, bola de yuca, jabones, pan integral, visitadores de salud.


Cubrió gastos de operaciones a mujeres detectadas con problemas de salud a quienes trasladó a la Liga contra el Cáncer en Santo Domingo.

Para disminuir la contaminación ambiental y sanitaria, cubrió la repoblación arboleda en el perímetro de Santiago Oeste; construyó cientos de retretes para que sus habitantes pudieran realizar sus necesidades fisiológicas, en virtud a la falta de sistema sanitario que carecían millares de hogares.


Formó las juntas de vecinos, gestionó  con la alcaldía de Santiago construir casas comunitarias, escuelas, arreglos de calles, aceras, contenes, extensiones de las redes de la Empresa Distribuidora de Energía Eléctrica-EDENORTE-, Corporación de Acueducto -CORASAAN-, otorgó becas para estudiantes necesitados.


Al transcurrir el tiempo, a Cienfuegos aparecieron nuevas inquietudes, personas instalando fundaciones, generando cambios muy favorables que impulsan el desarrollo colectivo en el Cienfuegos y sus entornos.
Se ha visto un impulso, aunque las características básicas que afronta es la infravivienda, hacinamiento, viviendas construidas con materiales precarios, en zonas de riesgo, alta densidad poblacional, falta de saneamiento, vías con pavimento débiles, cañadas desbordadas de aguas contaminadas.


Superación y Resiliencia.


Los habitantes muestran una gran capacidad de autoorganización, emprendimientos locales y una cultura de trabajo para transformar su entorno, aunque con oportunidades limitadas y ausencia de recursos económicos.


Estigmatización y barrios marginales, favelas, miseria, economía limitada, falta de empleo formal, familias que viven por la solidaridad vecinal.


Otras malviven de beneficios obtenidos al captar objetos vendibles  obtenidos en el ecoparque de Rafey, transportados en camiones compactadores desde ciudades de la Zona Norte.

 

Cienfuegos y entorno son escenarios de desigualdad, focos de fuerte cohesión social, los moradores gestan iniciativas para lograr dignidad y tener un futuro sostenible. 


Lograr este proceso positivo implica la migración comunitaria, reconstrucción de redes sociales, transición de un hábitat informal a uno de emergencia y alto componente de autoorganización. 


Aquí las características claves de este fenómeno es la acción de transformar a una población total, porque Cienfuegos y su periferia están en emergencia y se impone la transición urgente.


El Estado debe dar respuesta rápida a la falta de servicios básicos, reconstrucción del tejido social, emprender un proceso de resiliencia comunitaria, donde los vecinos estén viviendo dignamente.


En Cienfuegos la formalización progresiva y crecimiento urbanístico da escalofríos, porque se creó sin planificación, con calles estrechas, mal diseñadas, dificultando que camiones compactadores de gran tamaño los choferes no puedan incursionar a retirar desperdicios sólidos, producidos por moradores y llevarlos a destino final que está en el Ecoparque Rafey.


Hay que insistir en que la mayoría de barrios iniciaron como asentamientos informales sin regularización de tenencia de la tierra, urbanización desordenada, trazado de calles adecuadas, dotaciones de agua potable deficitarias, distorsiones que a la fecha crean caos sociales y obstáculos al desarrollo que hoy nadie puede controlar.


Por eso, es que este proceso se centra en la lucha por las viviendas adecuadas, superación de pérdida a la comunidad en electricidad, en que se puede observar uso de alambres eléctricos con decenas de nudos, agua potable insuficiente.


Cuando el líquido fluye, frente a muchas casas se pueden observar decenas de lavadoras y cubos llenas de ropas encima de las aceras desparramando agua y detergentes en las calles.


Cienfuegos no tiene la manera de ser un sector original, porque en sus cercanías al vertedero Rafey convergen barrios Santa Lucía, La Piña, Jose Manuel, San Antonio, La Fe, Villa Rosa, Emboscada, Los Chichiguaos, con altos niveles de contaminación ambiental.


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