Yo cojo todo lo que hallo arriba
Toda mi vida he escuchado esa frase: “yo cojo todo lo que hallo arriba”. Y me pregunto, ¿por qué conformarme con lo que aparece a simple vista y no dedicarme a escudriñar lo que realmente está más abajo, donde pocos se atreven a buscar?
Llevándolo al ámbito social, pareciera más cómodo asumir la primera posición: tomar lo que cualquiera ofrece, aceptar lo que otros dicen, repetir sin cuestionar. Todo esto, simplemente por no hacer el esfuerzo de investigar, de profundizar, de ir más allá de lo evidente.
Pero en esa superficialidad se pierden verdades, se aceptan mentiras y se construyen realidades frágiles. Porque quien no cuestiona, se convierte en eco; y quien no profundiza, vive de apariencias.
Tal vez ha llegado el momento de dejar de “coger todo lo que está arriba” y comenzar a buscar donde realmente se encuentran las respuestas: en lo profundo, en lo incómodo, en lo que exige pensar.
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